petronio63

My Photo
Name:
Location: Santa Rosa, La Pampa, Argentina

Wednesday, July 30, 2008

El sueño de los pollitos


Este sueño tiene obvia relación con mi actividad como cocinero, que frecuentemente involucra el preparar comida para varias personas.
Se me ha otorgado el mandato de preparar una cantidad importante de empanadas, con expresa indicación de que el relleno debe estar compuesto de dos ingredientes: morcillas y pollitos. Logro desarmar las morcillas y transformarlas en una pasta negra bastante horrible. Cuando llega el momento de procesar los pollitos, descubro que los que me proveyeron están vivos. Hago el intento de armar una empanada poniendo la pasta negra y un pollito vivo, al que intento atrapar con la célebre maniobra del "repulgue". Los movimientos del pollito hacen imposible cerrar la empanada. Luego comienzo a barruntar si no debería hervir los pollitos para luego desmenuzar su carne (como suele hacerse con las perdices, me digo ahora). La tarea parece de una dificultad y una crueldad supremas. Afortunadamente me despierto. Afortunadamente para mí, porque en el sueño, un grupo de amigos se quedó con hambre.

Labels:

Wednesday, December 12, 2007

Mahler


En el curso de la última semana, en dos ocasiones nuestras conversaciones mentaron a Gustav Mahler (foto Wikipedia), cuyo espíritu y música parecen estar sobrevolándonos por algún motivo. Eso me recordó este pequeño texto de ficción que escribí hace un par de años. No se si se trata de Mahler o del horror a la muerte.


A Mahler le fue permitido volver al pasado para presenciar la muerte de su hija. Su extraña insistencia en saber cómo había ocurrido le valió este dudoso privilegio.
Los viajes al pasado son infrecuentes, pero no imposibles. Quienes tramitan estas cosas tienen múltiples ocupaciones (ángeles?), y consideran estas indulgencias como un ejercicio de lo superfluo.
Los que viajan al pasado coinciden en la sensación de intenso frío y soledad que los acompaña. Lo que ven no es un espacio comparable al mundo real, sino más bien una pecera donde la secuencia de hechos pasados se despliega ante el observador, bañada en una luz tan brillante como extraña. Desde luego, no hay contacto posible con los protagonistas del pasado. No porque se haya diseñado un artilugio para evitar el cambio de los acontecimientos, sino porque el viajero sencillamente no está allí, son sus sueños lo que han viajado.
A Mahler no le sirvió de mucho su experiencia. Ver cómo muere un ser querido no tiene mucho más sentido que exigir verlo una vez muerto.
A su retorno no manifestó sentirse desesperado por no haber podido intervenir para evitar la muerte -que, por cierto, tuvo en este caso ribetes horribles. Sólo decía sufrir una amplificación de la tristeza, como siempre ocurre con el frío y la soledad.

Labels: ,